Ya han pasado 4 años.

mamiEsta próxima semana se cumplen 4 años desde que mi madre nos dejo y sin embargo aun parece un mal sueño, aun tengo la sensación de que voy a despertar y va entrar por la puerta en cualquier momento.  Y es que el paso del tiempo no mitiga el dolor, solamente te enseña a vivir con él.

El año pasado muchos compartiais mis sentimientos, ya que tambien habiais perdido a algún ser querído y este año quiero ser yo la que os de fuerzas también, porque esa madre, ese padre, ese abuelo, hermano, amigo…. que se ha ido, estoy convencida que no están tan lejos y desean para nosotros lo mejor. Os voy a contar una cosa que tal vez creais que es una tontería, pero a mi sin embargo me ayuda muchísimo a seguir adelante ;). Sueño muchísimo con mi madre, pero muchísimo. Rara es la semana que no sueño con ella. Pues realmente yo creo que es su manera desde donde está de decirme que sigue a mi lado, es su manera de visitarme, de no dejarme sola. No hace mucho soñaba que me levantaba de la cama y escuchaba su tv, entraba en su habitación y la encontraba metida en la cama, con mis hermanos alrededor y uno de ellos decia -Laura, mira, mamá a vuelto- y ella me decía -ven, metete aquí con nosotros-. Y yo me abrazaba a ella consciente de que era un sueño del cual no quería despertar. Cuando despierto de estos sueños me entristece la realidad, pero me siento feliz de haber podido estar con ella.

Otras veces sin embargo la angustia de su ausencia me hace tener pesadillas horribles en las que ella está grave y paso muchísimo miedo de que no sobreviva. Cuando despierto es aun peor que la pesadilla, porque todos esos miedos que tenía son una realidad.

Y así pasa el día a día, en el que mi vida ya se puede dividir entre el antes y el después. Un después al que aun me estoy acostumbrando, un después que duele con ganas, que me obliga a ser fuerte, pero que es mi presente y hay que llevarlo como mejor se pueda.

En el blog tambien tengo presente a mi madre en muchísimas recetas. El bizcocho de mantequilla lo hicimos juntas una tarde de invierno. La tarta de Maria Luisa la preparé para el último de sus cumpleaños. Las rosquillas, la última vez que las hizo me dijo -vamos a medir los ingredientes (ella las hacía a ojo) para que la próxima vez las hagas tu con la panificadora- y gracias a eso tengo la receta de sus rosquillas. Sus croquetas, que me gustaba tanto ver como las preparaba que me salen casi igual de ricas….. Hasta hay una única receta que no he preparado yo en el blog ;) Hay una receta que ella misma cocinó, me hizo subirla al blog porque quería enseñarsela a una amiga que vive en Francia “Cachopos de pollo con salsa de champiñones” y ahora no sabeis cuanto me alegro de tenerla publicada.

Era una gran cocinera, hacía la mejor paella del mundo, las mejores tortillas de patata, el rollo de bonito mas delicioso, la carne guisada mas tierna… con cuatro cosas te preparaba un menú. Si le daba la gusa se escapaba a la cocina y en nada teniamos un postre riquísimo para merendar… no sabeis lo que lamento no haber tomado nota de todas sus recetas, lo que me duele saber que nunca mas probaré su comida, sus salsas…. es absurdo, como iba yo a imaginar que no tendríamos tiempo, como iba a saber que aquella tortilla sería la última, que nunca mas la vería pelando cebollas, picando ajos….  a veces se me hace tan injusto no tenerla conmigo que me enfado, supongo que es tambien una reacción natural el dolor… no lo se.

Como cada año esta entrada ha sido durísima de escribir, no se, hablo de mi madre constantemente con quien sea, pues eso le gustaba a mi madre, pues así lo hacía mi madre… me gusta tenerla presente. Pero hablar de los sentimientos por su ausencia…. me cuesta mucho trabajo, me rompo, no lo puedo evitar. Aun así quería escribir esta entrada, porque como cada año desde que ella no está, este blog cerrará sus puertas en señal de duelo hasta el día 7 de noviembre. Esta semana hace 4 años, pasé los peores momentos de mi vida y necesito tormarme estos días para recuperarme y coger fuerzas ;) Por ti mamá, porque así lo querrías, seguiremos mirando hacia adelante.

3 años sufriendo tu ausencia

Esta semana se cumplen 3 años desde que mi madre nos dejó y un año mas, quiero dedicarle esta entrada, que curiosamente cada vez me duele mas escribir, sin embargo luego me siento bien, necesito hablar de ella, contaros alguna anecdota y que sepais la gran persona que fue.

Estas fechas, hasta que pasa la navidad, se me hacen muy cuesta arriba. Curiosamente a mi madre en el pasado le daba mucha pena las navidades, resulta que mi abuelo (su padre) fallecio en visperas de las fiestas y a ella ese recuerdo y esa ausencia, le impedia disfrutar de esas fechas. A mi sin embargo siempre me han encantado y durante años le dije -las navidades son para disfrutar de la gente que tienes a tu lado, no para sufrir por los que no está. Porque los que están, tambien te pueden faltar, hay que disfrutar de ellos. Y los que te falta, lo hacen todo el año, no debemos dejar que nos afecte mas unos días que otros- Y así los ultimos años mi madre acabo recuperando su espiritu navideño y esperaba las fiestas con ilusión.

Recuerdo las navidades de los últimos años. La sentia levantarse temprano, pasar la aspiradora y meterse en la cocina. Entonces hacía café y esa era la escusa para venir a levantarme. A media mañana ya soliamos abrir la primera botella del gaitero, en cuanto picara la primera vecina, y mi madre sin acabar su primera copa, ya diría que le está afectando la bebida. El día trascurriria entre fogones, porque siempre decía que no iba hacer esto y lo otro porque le daban mucho trabajo, pero al final, lo preparaba…. su pastel de cabracho, sus lenguados rellenos de marisco, cualquier carne siempre que llevaran sus famosas bolas de patata…. A media tarde se quejaría de que nadie llegara nunca hasta la hora justa de cenar y tuviera que pasarse el día en la cocina sola y por este motivo yo no solía salir de casa ese día, para hacerle compañía y pasar el día de nochebuena juntas.

La primera nochebuena que pase sin ella, fue horrible, me desperté en una casa vacia, sin olor a comida, ni a café, sin sentirla entre cacharros, sin abrir las botellas del gaitero….Me repito lo mismo que le decía a ella, para seguir viendo las navidades con buenos ojos, pero es tan díficil. La echo tanto de menos…

El día de reyes no solía ser un buen día, mi madre nunca se aguantaba y siempre nos acababa dando los regalos antes de ese dia y yo me cabreaba porque me parecía que así ese día no tenías ninguna ilusión. Además jamás acertaba con los regalos y a mi eso me sentaba fatal -es que no escuchas, es que no estás atenta y compras cualquier cosa para salir del paso- siempre acababamos discutiendo. Solo recuerdo un par de años que me hiceran ilusión los regalos, de niña la casa grande de pin y pon y de mayor, el año que llego mi primer movil.

Un día, después de las primeras navidades sin ella, mi hermana estaba buscando algo en su armario y nos llamó. Había encontrado un par de regalos que supusimos había comprado ella adelantando las compras de reyes. Uno de los paquetes era ropa interior para mi hermano, en el otro por la forma, era obvio que era perfume. Supe al instante que era para mi, porque le había comentado que se me había acabado mi dolce galbana clasico y ella me dijo que no me lo comprara, que me lo cogia por reyes, porque nunca sabía que cogerme y siempre discutiamos por ello. Yo le dije que vale, pero que se acordara que era “el clasico” y la caja era como de terciopelo rojo. Cuando abrí el paqueta, ahi estaba, dolce galbana ligh, caja azúl…. llore como una tonta agarrada a aquel frasco, ojalá hubiera estado ella aquí para esas navidades y sin embargo sabía que hubieramos discutido porque se había equivocado…. ojalá hubiera sido menos dura con sus regalos sabeis, ojalá hubiera sido mejor hija… no se, supongo que son cosas que solo piensas cuando te falta esa persona.

Una virtud que tenía mi madre es que era la persona mas generosa que he conocido en mi vida, siempre la he visto dandose a los demás. Ayudando en todo lo que fuera necesario, anteponiendo muchas veces las necesidades de los demás a las suyas propias. Me contaba una vez una amiga de la familia, que en una época estaba pasando por muy mal momento, que un día se encontraba muy mal, muy deprimida y me estuvo llamando para que la acompañara, porque se sentia fatal. Yo no estaba localizable en el movil, no se donde estariía y entonces llamó a mi madre que estaba trabajando en ese momento, con la intención de localizarme, como mi madre tampoco sabía nada, pues colgó. A los 30 min mi madre estaba en la puerta de su casa, se había escurrido del trabajo para ayudarla a pasar por aquel momento. Yo no supe de esto hasta que ella misma me lo contó un día entre lagrimas. Dijo que nunca olvidaría lo que mi madre hizo por ella aquel día.

Es solo un ejemplo de como era, porque la verdad es que anecdotas como estas, tengo para aburrir, era una gran persona, muy querída por todos y por eso la echamos tanto de menos. Porque la vida no fue nada justa con ella, solo trabajo, trabajo, sin apenas tener tiempo de ver a sus hijos y cuando por fin empezaba a disfrutar de la vida…. todo se acabó.

Como cada año, entre el 31 y el 6 no voy a publicar recetas. Esta semana es para ella, para mi madre, para pensar en ella, para coger fuerzas y seguir adelante. Porque aunque pase el tiempo, no siento que su ausencia duela menos, es tan grande y tan intensa como el primer día. Mamá, se que sigues a mi lado, pero te estraño, me sigues haciendo mucha falta.

2 años sin ti

Un día como hoy no puedo evitar mirar atras, 2 años atras. Un día que esperabamos con ganas porque casi toda la familia nos ibamos a reunir para celebrar juntos, aunque con 2 meses de retraso, el cumpleaños de mi abuela.

Aquel día que se prometía fantástico, junto con mi abuela, sus hijos, nietos y bisnietos se tornaría en tragedia cuando mi madre aquella mañana sufrió un derrame cerebral. Pasamos entonces el día todos juntos, de una manera muy diferente a como lo habiamos imaginado.

La esperanza de los primeros días se fue diluyendo durante toda la semana, cada vez que hablabas con los medicos te quitaban toda opción a la que agarrarte. Hasta que el día 6 perdimos a mi madre para siempre.

Estos días he pensado mucho en aquel último dia que pasé con ella, antes de que todo ocurriera. El destino quiso que mi madre estuviera ese día con todos sus hijos. Pasó la tarde en casa de mi hermana cuidando de mi sobrina, que era su mayor alegría. Recuerdo que la esperé a la ventana, muy intranquila, e incluso la llamé varias veces. Una amiga de la familia que pasaba aquel fin de semana con nosotras, me dijo que estuviera tranquilia -¿que le va pasar?- me dijo. Pero yo como tantas veces, no me quedé tranquila hasta que no llegó. Después llegó mi hermano con mi cuñada, podían pasar semanas sin que vinieran por casa, pero casualmente aquel día aparecieron para cenar todos juntos.

A última hora de aquel día, cuando ya me fui acostar, pasé por el salón a darle las buenas noches. Recuerdo a mi madre sentada en la parte central del sofá, estaba viendo DEC y reia casi a carcajadas de lo que estaba pasando. Se que me contó lo que era, pero no presté demasiada atención. Al rato la sentí irse a su cuarto, pasó a darle las buenas noches a su amiga, tambien le comentó lo del programa. Se puso la tv y me dormí escuchandola reir en el cuarto de al lado.

Para mi es tremendamente duro pensar en ese día, sin embargo tengo un miedo tremendo a que se me olvide. Supongo que por mas que me duela tenía la necesidad de contarlo. Quiero recordarla siempre así, riendo y feliz, porque mi madre estaba en el mejor momento de su vida cuando se fue. Estaba contenta con todo, ansiosa de que llegaran las navidades, quería decorar ese año toda la casa para cuando viniera mi sobrina.

Esta semana no voy a publicar recetas, un año mas, esta semana y está entrada se la dedico a mi madre, que se que desde donde está, se siente orgullosa de mi. Que la quiero y que aunque estos días piense en ella a cada instante, la tengo presente todos lo días de mi vida.

 

A mi madre

Hoy hace un año, escuche la voz de mi madre, por ultima vez. Me desperté sobresaltada por su llamada, no se encontraba bien. Para cuando llegaron los servicios médicos ya estaba inconsciente. En el hospital le indujeron un coma y una semana después, el día 6 de noviembre, la perdí para siempre.

Hasta que no echamos raíces propias, nuestro padres son el único cordón que nos une a la vida. En mi caso nunca he tenido padre y mi madre era todo lo que yo tenia, nunca imagine que la pudiera perder tan pronto y he tenido que ser lo mas fuerte que he sabido para seguir adelante sin ella. Es difícil verte solo en el mundo de un día para otro, da un vértigo y un miedo tremendo y en esos momentos sabes que tienes que seguir por ella, porque así lo querría, porque este donde este quiere verte bien, feliz, porque sabe la falta que te hace y querría estar a tu lado, pero las cosas son como son y la vida hay que tomarla como viene.

Los que visitabais mi blog cuando estaba en Spaces, conocéis este fotomontaje que realice como homenaje a mi madre. Woordpress no permite de momento ponerlo en la barra lateral y he querido colocarlo en esta entrada. Esta semana no voy a publicar recetas en el blog, subiré alguna cosa a MR y la semana próxima actualizare. Esta semana todo mi blog es una dedicación a mi madre. Es un grito a donde este, un te estraño, un pienso en ti a diario, un me haces falta y sobre todo un te quiero muy grande, la vida ya no es lo mismo sin ti.