Pate de mejillones y pate de atun

 
Un año mas, he preparado los entrantes para la cena de nochebuena.
Lo cierto es que no tenía mucho humor, pero hice un esfuerzo. Preparé los profiteroles salados que ya publique el año pasado en el blog y cuya receta teneis aqui. Pero esta vez los rellené con dos riquisimos patés. La receta es bastante clasica, se hacen en muchisimas casas, pero por si hay alguien que aun no la tiene, la publico.
 
Paté de atún; 2 latas de atún escurrido, 1lata de anchoas, 60gr de queso philadelphia, 1 huevo cocido y pimienta molida al gusto.
Batidora y a la nevera.
 
Paté de mejillones; 1lata de mejillones en escabeche, 1/2 lata de anchoas, 4 palitos de los largos, 2 huevos cocidos y dos cucharadas generosas de mayonesa.
(el de mejillones admite muchas variantes, se le puede añadir atun, quesitos… pero para mi, así está perfecto.

Croquetas de pollo

 
Cuando hice mis primeras croquetas en la panificadora, prometí que me atrevería con las tradicionales, pero, he tardado bastante en animarme. El motivo…. que las croquetas de mi madre son las mas ricas de mundo y me daba miedo no estar a la altura. Muchisimas veces me he puesto a su lado para ver como las preparaba y pensaba que un día tenia que tomar nota (en cocina no tengo buena memoria) Me imaginaba que el día que me pusiera a prepararlas, mi madre me acompañaría en la cocina y así me hiria guiando, de esta manera, nunca mas se me olvidarían.
Pero en esta vida no siempre tenemos tiempo para todo lo que deseamos y mi madre falleció repentinamente hace algo mas de mes y medio (por este motivo ultimamente no me animo mucho a publicar).
El caso es que el otro día me sobraba una zanca de pollo cocida y lo primero que me vino a la cabeza fueron sus riquisimas croquetas. Con todo el cariño intenté hacer su receta (mas o menos como la recordaba, me fallaban las cantidades). El resultado fueron unas croquetas riquisimas que sin duda a ella le hubieran encantado, logré que se parecieran a las suyas, pero solo eso, que se parecieran. Aunque si podría decir, que son las 2ª croquetas mas ricas que he probado nunca. Mi madre era una magnifica cocinera.
 
Ingredientes; 1zanca de pollo desmenuzada, aceite, 2 cucharadas de harina, poco mas de medio litro de leche, 2 dientes de ajo, sal y perejil. Huevo y pan rayado para empanarlas.
 
En una sartén amplia ponemos un fondo de aceite a calentar. Por otra parte machacamos en un mortero el ajo y el perejil, con ayuda de un poco de sal. Una vez bien majado se echa en la sartén. Cuando el ajo comience a tomar color, incorporamos el harina y removemos hasta que dore un poquito.
Añadimos el pollo (no logro recordar si mi madre lo ponia antes, o despues de la harina, pero como tenia miedo que me hicera grumos, se lo puse despues). Despues echamos un poco de leche y removemos. Iremos poniendole el resto de la leche sin dejar de remover a medida que la vaya cogiendo. A mi me llevo poco mas de medio litro, pero recuerdo que mi madre llegaba a echar el litro. Si os pasais de leche solo tendreis que seguir cociendolo, hasta que coja la textura deseada (que se despegue bien de las paredes de la sarten). Después probamos de sal y lo pasamos a una fuente donde dejaremos enfriar muy bien la masa.
Una vez frio, formaremos las croquetas, las pasaremos por huevo y pan rayado y estarán listas para freir, congelar…
Espero que os gusten tanto como a mi.

Lasaña de carne

 
Aquí os presento mi primera lasaña de carne, que aunque está mal que yo lo diga, ha quedado bueniiiisima. La preparé sobre la marcha, así que a ver si soy capaz de explicarme.
 
Ingredientes, 300gr de carne picada, 1 calabacín, ajo, 1 paquete de laminas de lasaña, tomate frito, queso rallado,ajo, sal y pimienta.
Para la bechamel; 1 cucharada de aceite o mantequilla, 1 cucharada de harina y leche (poco mas de un vaso) Es una bechamel muy escasa porque me parece que la lasaña ya es calorica de sobra, por eso preparo la justa para cubrirla, pero si os importa poco el tema de las calorias, tendreis que aumentar la cantidad..
 
En una sarten con un fondo de aceite, doramos un par de ajos y ponemos la carne picada, cuando casi esté, imcorporamos el calabacín en dados pequeñitos (no le puse cebolla porque en mi cuñada la odia y venia a comer, pero esteria bien ponerle). Lo salpimentamos e incorporamos el tomate frito (si es casero mejor que mejor, si no, escoger uno bueno).
Por otra parte cocemos las laminas de lasaña como nos indica el paquete. Yo les pongo una lagrima de aceite para evitar que se peguen entre ellas.
Preparamos un molde (yo le pongo papel sulfurizado para poder sacar despues la lasaña con facilidad.
Vamos colocando una capa de laminas y otra de carne, hacemos tantos pisos nos de la carne (dependerá del molde). Terminamos con laminas de lasaña.
Ponemos la cucharada de aceite en un cazo, añadimos la harina y sofreimos, le vamos incorporando poco a poco la leche (tibiia), removemos constantemente para evitar que se formen grumos (si se forman lo pasamos despues por la batidora). Lo coceremos hasta que veamos que engorda (unos 10 min para esa cantidad) salpimentaremos y cubrimos nuestra lasaña con esta bechamel.
Le ponemos queso rallado y lo metemos al horno a gratinar hasta que este dorado.

Espinacas a la crema

Este es uno de mis platos favoritos, no se como no lo había subido antes. Además lastima de foto, pero he perdido (la borraria sin querer) la foto de las espinacas emplatadas, así que solo las podeis ver en la sarten.

Ingredientes; Espinacas frescas (imprescindible que sean frescas, para que suelten todo el sabor en la nata), nata liquida, queso (suelo usar parmesano rallado), aceite, ajo y sal.

En una sarten ponemos a calentar el aceite y salteamos un diente de ajo. Cuendo este comienze a dorar, incorporamos las espinacas y les ponemos sal, dependiendo de los comensales y teniendo en cuenta que menguan muchisimo. Les damos un par de vueltas en la sartén y añadimos la nata liquida, un buen chorro, que cubra todas las espinacas. Le ponemos el queso (alguna vez he usado afuega el pitu y tambien queda muy rico). Esperamos a que reduzca un poco la nata, probamos de sal y a servir.

Mucha gente come las espinacas con bechamel, yo personalmente prefiero esta salsa, al ser las espinacas frescas, le da un sabor delicioso. Espero os guste.

Fabada asturiana

 
Bueno y ya tardaba una asturiana en subir una fabada…. Pero llegó, aquí traigo la fabada asturiana como se hace de toda la vida en mi casa. Y esto de "como se hace en mi casa" lo digo porque admite muchas variaciones y todas se consideran "fabada asturiana".
A mi personalmente no me gusta (lo se, que clase de asturiana soy), pero es que no me gusta ningun tipo de cocido. Eso si, por lo menos de les fabes, me como el compango (cosa que no hago con el resto de los cocidos)
 
Bueno, pues lo primero que hay que decir con respecto a la fabada, es que lo mas importante para que nos salga bien, es la materia prima. Una buena faba asturiana y tambien los chorizos y morcillas de la tierra. En esta ocasión el exito estaba asegurado porque mi vecina me trajo los ingredientes "de casa" y esto señores, es todo un lujo. Desde aquí le doy las gracias, por hacer que mi primera fabada fuera todo un éxito.
 
Ingredientees; 500gr de faba asturiana, 2 chorizos, 2 morcillas, 1 trozo de tocino, un trozo de lacón y un sobre de azafrán.
El dia antes le pondremos un chorrito de aceite de oliva a las fabas y después las pondremos a remojo toda la noche.
A la mañana siguiente le quitamos el agua, ponemos el compango sobre las fabas y cubrimos con agua (lo justo, que cubra el compango). Ponemos a fuego fuerte hasta que rompa a hervir. En ese momento desengrasamos y quitamos la espuma que tengamos. Bajamos el fuego al minimo y tapamos.
Dejaremos las fabas cociendo a fuego muy lento unas 3 horas (dependerá mucho de la faba). Si vieramos que necesita agua se la añadiriamos, pero muy poquito a poco.
Un ratito antes de terminar la cocción, colocamos el sobre de azafrán sobre la tapa, para que tueste, luego lo molemos y añadimos al cocido. Probamos de sal (como el compango está salado no suele hacerle falta mas, pero probaremos por si acaso). Apagamos y dejamos reposar un ratito.
Se sirve por un lado la fabada y en un plato aparte se coloca todo el compango para poner en la mesa y que cada uno coja lo que le parezca.
Las fabas están muchisimo mas ricas de un día para otro.