
20 de enero, es hora de descubrir el desafio de este mes ;). Tocaba desafio salado y Mabel, del blog «A nadie le amarga un dulce» ha sido la encargada de proponernos el desafio, que no ha sido otro que hacer «Pan».
Como ya sabeis, hacer pan es una de mis grandes pasiones así que me ha entusiasmado el desafio de este mes y me he vuelto loca mirando y mirando recetas, pensando y pensando en variantes… Queria un pan diferente, que normalmente no hubiera preparado. Y así fue como me decidí por esta receta del libro «Pan», era una variante del Barbari (un pan persa con sesamo) y me pareció muy original por el echo de ser «picante». Yo personalmente no soy muy amante del picante, por este motivo seguramente no lo hubiera preparado de no haber estado buscando una receta diferente. Pero a mi chico (como a casi todos los hombres que conozco) le encanta el picante y pensé que sería un pan que le iba a encantar. Además lo encontré muy original, no hay por ahi muchos panes picantes…. Vamos estos fueron los motivos por los que elegí esta receta en particular.
El resultado es un pan fantástico, tiernisimo, muy muy rico y si, picante. Al principio parece que no pica mucho, pero luego ya se va notando mas y mas… Un pan muy diferente en cuanto a sabor, pero con una textura y una miga fantástica.
Ingredientes para 2 panes; 1/2 cucharadita de miel, 250gr de harina, 150ml de agua, 7gr de levadura fresca, 1 cucharada de aceite de oliva, 1 cucharadita rasa de sal, 1/2 cucharadita de pimenton dulce 1/4 cucharadita de cayena molida, semillas de amapola y sesamo para decorar.
Ponemos en la panificadora la miel, el agua, el aceite y la levadura desmenuzada. Sobre esto colocamos la harina, el pimenton, la cayena y enterrada en la harina, la sal. Lo ponemos amasar durante 10min.
Si lo hacemos a mano haremos lo mismo en un bol y mezclaremos primero con una cuchara de palo. Cuando la harina esté incorporada será el momento de amasar a mano hasta que tengamos una masa elastica.
Ponemos la bola de masa en un plato untado de aceite y la dejamos levar hasta que doble su volumen.
Separamos la masa en dos y las ponemos sobre un papel de horno. Las aplastamos con las manos, dandole forma redonda y un grosor de unos 3cm. Volvemos a dejar levar hasta doblen su volumen.
Precalentamos el horno a 220º.
Con las yemas de los dedos vamos haciendo agujeros en nuestros panes (sin llegar a romperlos, solo hacer oyuelos) pincelamos con abundante aceite de oliva y espolvoreamos con las semillas (tambien le puse un poco de cayena por encima). Llevamos al horno (donde meteremos un recipiente con agua para que genere vapor). Cocemos durante 20min.
Al sacar los panes, los dejamos enfriar sobre una rejilla, para que no se humedezcan.
Por cierto, como mas me ha gustado este pan, ha sido en plan «bocadillo». He cortado uno de los panes en 4 y los he abierto por la mitad y rellenado con tomate, jamón, queso, huevo revuelto y mayonesa…. el picante del pan, con el frescor del relleno…. indescriptible, me ha parecido fantástico.
Y ahora os invito a que paseis a ver el resto de panes que han preparado mis compañer@s del desafío AQUI.