Me he pasado toda la semana con un antojo tremendo de risotto con setas 😉 así que hoy me he puesto a buscar recetas por internet y he encontrada esta en Velocidad Cuchara. Me ha parecido tan rápida y sencilla que no he seguido buscando y me he puesto manos a la obra.
El resultado; un risotto exquisito, con su punto justo de cremosidad, sencillamente delicioso.
Ingredientes; 50gr de queso parmesano, 200gr de cebolletas (ponía cebolla, pero para estas cosas me gusta mas el sabor sutil de la cebolleta), 150gr de setas (usé un frasco de setas variadas, muy ricas), 30gr de aceite de oliva, 350gr de arroz corto, 200gr de cerveza, 700gr de caldo de verduras muy caliente, 1 cucharadita de sal (yo no le puse porque el caldo era de pastilla y ya tenía suficiente sal) y 10 gr de mantequilla.
Metemos el queso en el vaso de la thermomix y programamos 10 seg 5-10. Reservamos.
Picamos las cebolletas, 4 seg al 4. Añadimos la mitad de las setas, el aceite y programamos 8 min, 100º vel 1.
Pasado ese tiempo añadimos el arroz y progr 3 min 100º giro a la iz, vel cuchara. Después añadimos la cerveza y progr otros 5 min a la misma temperatura y velocidad (sin cubilete, para que evapore el alcohol).
Añadimos el caldo bien caliente y la sal si fuera necesario, progr 12 min 100º, giro a la izq, vel cuchara. Cuando ya solo nos queden 3 min añadimos el resto de setas por el bocal.
Servimos en una fuente, le añadimos la mantequilla y el parmesano y lo mezclamos bien. El risotto estará listo para servir y disfrutar 😉






. Pero en realidad si que había una cosa que me gustaba muchísimo además del recién citado
, los fritos de coliflor . Me encanta la textura de esta verdura y siempre me han gustado mucho, su suave rebozado, darle un mordisco y encontrar la coliflor……… que ricoooo. Vamos que también me gustan mucho los buñuelos de coliflor, pero personalmente prefiero estos fritos, por el tema de la textura de la verdura
. 
. Finalmente le añadimos el bicarbonato y terminamos de mezclar.
. Hoy por fin me he decidido a prepararla. 


. Sirve tanto como guarnición como plato único (que ha sido como yo lo he comido porque ya os cuento que me encanta y me he puesto ciega de trinchat
