Pechugas picantes sobre cama de patatas

Hoy una recetita la mar de sencilla, para resolvernos una comida o una cena y darle marcha a nuestra olla programable ;). Y es que esta semana han vuelto los deberes en el foro de maquinitas y Simpatiaa, nuestra profe, nos ha propuesto esta receta. Así que yo, como una alumna obediente, me he puesto manos a la obra, porque me ha gustado mucho la idea de hacer cosas nuevas con mi gm, que la tengo relegada a preparar siempre lo mismo.

Como ya os digo la receta es sencillita y el resultado es muy bueno, me ha gustado mucho. Además puedes variar el picante a razón del tabasco que pongas. Yo le puse solo una gotita, porque no soy muy de picante, pero puedes añadirle mas si te gusta, o suprimirlo del todo si te apetece hacer así las pechugas, pero «no» las quieres picantes. Ah! no os pongo la cantidad de pollo y patatas, porque esta variará según para cuantos lo prepareis.

Ingredientes; pechugas de pollo, 1/4 del medidor de la olla de aceite, 1/4 de medidor de vinagre, 2 cucharaditas de comino (yo le puse menos y en grano, que da menos sabor, si usais en polvo poner esta cantidad), 1 cucharadita de pimentón picante, unas gotas de tabasco, 3 ajos machacados, 3/4 medidor de agua, sal, pimienta negra y patatas.

Mezclamos los liquidos, el ajo, el pimentón y el comino. Cortamos en trozos las pechugas de pollo y las dejamos marinando en esta mezcla durante 2 un mínimo de 2 horas, en la nevera.

Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas.

Ponemos en la olla un chorrito de aceite y colocamos encima las patatas. Salpimentamos.

Encima de las patatas ponemos las pechugas maceradas y 1/4 del líquido de la maceración. Programamos menú pollo 10min. Este menú es en la gm c, en otra olla buscar un menú de carne y poner el mismo tiempo.
El pollo nos quedará jugoso gracias a la maceración y las patatas muy tiernas, se deshacen en la boca, así que mejor laminarlas gorditas.

Espolvoreamos un poquito de pimenton en el momento de servir.

Daktyla (pan de campo griego)

Llevo un par de años queríendo participar en el día mundial del pan y siempre se me pasaba la fecha. Este año me he puesto unos días antes un aviso en el movil y así he conseguido por fin, participar.

Este evento lo realiza Kochtopf desde hace ya 7 años y en él, nos invitan a preparar un pan para este día, 16 de octubre, día mundial del pan.

  Es curioso como durante los últimos años, el pan ha ido cogiendo mala prensa, que si engorda, que si no hace falta…. a mi me da mucha rabia escuchar a la gente decir, estoy a dieta, me he quitado el pan. Me parece absurdo, el pan es un alimento sanisimo, del que nunca tendríamos que prescindir. Además tiene un efecto saciante, por lo que al acompañar con él nuestras comidas, evitaremos que nos vuelva el apetito antes de tiempo. Sobra decir que yo personalmente soy una persona muy panera y como en aquel antiguo anuncio de la casera, sin él, yo no como.

 Hoy por hoy los panes que compramos en supermercados han perdido todo su sabor, personalmente no me gustan nada de nada y por ese motivo hace ya mucho tiempo que hago el pan en casa, ya sea en la panificadora, o dandole forma y metiendolo al horno. Hago la pieza, la corto en porciones, la congelo y voy sacando lo que necesito a diario y francamente, no cambio mi pan por nada del mundo.

Bueno, después de todo este alegato en defensa del pan que os he soltado, os hablo de la receta que hoy os traigo. Un pan fantástico que saqué «del libro del pan». Una receta muy sencilla de hacer si tenemos una maquina para que nos haga el amasado. En caso de no tenerla, da un poco mas de guerra. Por eso siempre os digo que la panificadora es una fantástica inversión.

El pan sale riquísimo, con una corteza super crujiente, muy muy buena y la miga tiene un sabor especial. Leva muy bien a pesar de la poca levadura que tiene. Unicamente necesitamos tiempo para prepararlo, por aquello de los levados, aunque con algún truco que os comentaré, lograremos reducirlos.

Ingredientes; 300ml de agua, 350gr de harina de trigo, 75gr de harina integral, 75gr de harina de maiz fina, 1 cucharadita de sal, 1 cucharada de aceite, 1 cucharada de miel, 1 cucharada de leche,  15gr de levadura fresca y semillas de sesamo para decorar.

He preparado la masa en la panificadora, para ello puse en la cubeta el agua, la miel, el aceite y la leche. Deshice en el líquido la levadura y sobre él, puse las harinas. En un hueco de la harina ponemos la sal. Y ponemos el programa de amasado de la panificadora.

El programa de amasado tiene 2 levados, pero en este caso solo necesitamos 1, así que cuando leve la primera vez (la masa llega arriba de la cubeta), sacamos nuestra masa a la encimera que habremos untado ligeramente de aceite, así como nuestras manos.

Si hemos amasado la masa con otra máquina, lo dejamos levar en un bol untado de aceite y lo tapamos con un paño, hasta que doble su volumen, que tendría que hacerlo en hora y media, pero dependerá de la temperatura que tengamos en la cocina.

Dividimos la masa en 6 porciones y formamos unos bollitos todos iguales. Los colocamos en la bandeja del horno, los ponemos uno al lado del otro tocandose ligeramente (yo los puse separados y al levar se desparramaron, casi mejor que se toquen para que aumenten mas hacia arriba). Dejamos levar hasta que doblen el volumen. Luego pincelamos con agua y espolvoreamos con unas semillas de sesamo.

Para que me haga los levados mas rapido, pongo un recipiente con agua muy muy caliente debado de la bandeja donde los tengo levando y así lo hacen antes. Hoy por ejemplo, este pan estaba levado en menos de media hora.

Metemos al horno precalentado 200º, con un recipiente lleno de agua dentro para que genere vapor. Y cocemos la barra durante unos 45min, hasta que al golpearlo suene a hueco (en mi horno tardó 40min, pero cada uno es un mundo).

Bollos rellenos

Este fin de semana ha venido mi sobrina Irene de 6 años a quedarse a dormir, y siempre que viene nos gusta cocinar cosas juntas. Tendríais que ver que arte tiene ;).
En esta ocasión ella misma trajo un preparado riquísimo para hacer una tarta de chocolate y además yo ya tenía todo listo para hacer estos riquísimos bollos. Nos lo hemos pasado en grande haciendo la tarta primero y los bollos, ahi donde los veis, la mitad los estiró y cerró ella, y no se ve ninguna diferencia entre unos y otros. Si es que tiene una mano mi niña.

Bueno, la masa que he utilizado para hacer estos bollos es la de semola que utilizo para hacer pan porque es una masa que me encanta y sale un pan riquísimo. He utilizado la mitad de ingredientes y me han salido 12 bollitos, pero sin duda ha sido un error porque han volado. Quedan super tiernos, muy muy ricos y no hubiera estado de mas hacer la receta entera.

Ingredientes para 12 bollitos; 125gr de agua, 1/2 cucharadita de sal, 1 cucharada de azúcar, 60gr de semola de trigo, 135gr de harina, un poco menos de 1 cucharadita de levadura seca o 7 gr de la fresca y 1 cucharada de aceite.

Para el relleno; sobrasada, queso de untar y membrillo. Semillas de amapola, semillas de sesamo y azúcar para decorar.

Ponemos los liquidos en la cubeta de la panificadora y encima los solidos. Si usamos levadura seca, la mezclamos con la harina y en el líquido ponemos la sal. Si la usamos fresca, lo hacemos al reves. Ponemos la levadura en el liquido y encima de la harina la sal.
 Ponemos el programa de amasado y a los 10min cuando esté bien amasado, sacamos la masa (con las manos untadas de aceite) y la dejamos en un plato tambien untado de aceite. Cubrimos con un paño humedo y dejamos levar hasta que doble el volumen.

Una vez esté la masa levada, dividimos en 12 porciones, las estiramos en las manos y rellenamos con lo que tenemos. Volvemos a dejar levar hasta que doblen de nuevo su volumen.

Finalmente pintamos con agua y espolvoreamos las semillas y el azúcar para diferenciar los bollos y así saber de que están rellenos. Yo le puse amapola a los de sobrasada, sesamo a los de queso y azúcar a los de membrillo. Cocemos en el horno precalentado 200º, con un bol con agua dentro para que genere vapor, hasta que estén dorados. Unos 15min.

Espero que os gusten tanto como a nosotros.

Biryani (arroz y verduras con especias)

Tenía muchas ganas de estrenar el libro 101 arroces por el mundo, que ganó para mi Noelia, una gran amiga, en la porra de la Eurocopa. El libro es fantástico y no sabeis lo que me apetecía tenerlo. Una vez en mis manos no sabía por que receta empezar, porque tiene cada una que son de caerse de espaldas, riquísimas.

Finalmente me he decidido por este arroz de la india, ya que me ha llamado poderosamente la atención, la cantidad de especias que lleva. Y es que cada vez me gusta mas la comida especiada y en eso este arroz se lleva la palma porque tien un sabor indescriptible, riquísimo, te traslada de un bocado a cualquier otro pais, porque nunca antes había comido nada así. Realmente me ha gustado mucho y repetiré la receta, seguro.

Sale bastante cantidad, llenas la thermo hasta arriba, así que tendréis de sobra para 4 personas. El libro pone para 6, pero eso ya me parece mucho si sois de comer.

Es muy fácil de hacer, solo necesitamos tener todo a mano y las verduras ya picadas. Lleva una gran cantidad de especias, yo no he tenido problema alguno para hacerlo porque las uso todas ;). Si podeis, no prescindais de ninguna.

Ingredientes; 5 dientes de ajo, 1 trozo pequeño de jengibre fresco pelado, 80gr de aceite de girasol, 2 hojas de laurel, 4 vainas de cardamomos (solo las semillas de dentro), 1/2 cucharadita de cominos, 1 cucharada de semillas de amapola, 4 clavos, 200gr de cebolla picada, 1 cucharada de curry en polvo, 1/2 cucharadita de pimentón picante, 2 cucharaditas de sal, 2 zanahorias ralladas, 1 calabacín pequeño cortado en rodajas, 5 ramilletes de brocoli, 70gr de guisantes (valen congelados) 670gr de agua y 300gr de arroz basmati.

Ponemos en el vaso los ajos y el jengibre, picamos 4seg al  6y reservamos.

Sin lavar el vaso ponemos el aceite, las hojas de laurel, las semillas de cardamomo, los cominos, los clavos y las semillas de amapola. Programamos 3min, varoma, vel 1.

Añadimos la cebolla y programamos 5min, varoma, vel cuchara.

Luego ponemos el ajo con el jengibre que teniamos reservado, el curry, el pimentón picante, la sal y las zanahorias. Programamos, 2min, 100º, giro a la iz, vel cuchara.

Después añadimos el calabacín, el brócoli y los guisantes, volvemos a programas 3min en la misma temperatura y vel anterior.

Añadimos el agua y la calentamos 5min, varoma, giro a la iz, vel cuchara.

Finalmente añadimos el arroz y cocinamos 9min, 100º, giro a la iz, vel cuchara. Pasado el tiempo dejamos reposar en el vaso durante 5 min y sacamos a una fuente para servir.

Vodka al caramelo

Visto lo rica que quedó el otro día la crema de whisky, me animé a buscar la receta de mas licores, a ver si tenía el mismo resultado. Y así fue como encontré esta receta en «de la vista, al paladar» un blog fantástico, con unas recetas increibles que os animo a visitar si aun no lo conoceis.

El vodka al caramelo «industrial» solo recuerdo haberlo probado una vez. Fue en una promoción en el carrefour, estaba por allí comprando y me ofrecieron probarlo. Me pareció delicioso, sin embargo nunca mas me acordé de él. Y es que cuando compro licores siempre voy a lo mismo, franfelico, baylis o crema de orujo, que son desde siempre mi debilidad. Pero cuando vi esta receta, me acordé de lo rico que estaba y me puse manos a la obra.

El resultado me ha gustado mucho, es una bebida fuerte, pero muy rica y dulce. Además no tiene que macerar, así que podemos consumirla en cuanto la tengamos fría.

Ingredientes; 750cc de vodka (no useis el mas «barato» porque se notará en el resultado), 300gr de azúcar y 150cc. de agua.

Ponemos un cazo al fuego con el azúcar y un chorrin de agua. Removemos hasta conseguir un caramelo y entonces retiramos del fuego y en el fregadero, añadimos los 150 de agua.

En este paso tener cuidado porque cuando le ponemos el agua al caramelo, este saltará y podemos quemarnos.

Volvemos a llevar el cazo al fuego y removemos para que se derrita el caramelo en el agua. Una vez que esté, lo retiramos y dejamos templar.

Cuando la mezcla esté casi fría, será el momento de mezclarlo con el vodka y guardarlo en la nevera para servirlo bien frío.

He preparado la mitad de la receta porque no tenía la botella entera de vodka, y me ha salido cantidad para llenar la que tengo para los licores.

Solomillo en alioli de sobrasada

Otra receta que lleva años apuntada en «pendientes» y a la que por fin le ha llegado el turno ;). Se trata de un riquísimo solomillo que descubrí ya en el 2008 en Cocina con Ana. Y tengo que decir, que es una pena no haberlo preparado antes, porque es un plato riquísimo. La carne queda muy tierna y la salsa es una delicia, en frio se le nota el sabor ali-oli y sobrasada, en caliente tiene otro toque completamente distinto. Sin embargo igual de rica de los dos modos. Mil gracias a Ana por esta receta, lo único que siento es no haberla preparado antes.

El trozo que veis en la foto está el gratinado tapado por mas salsa, porque «os voy a contar un secreto» estaba a mil cosas a la vez y se me chambusco un poquito. En el sabor no se notaba, pero de aspecto…. no estaba para enseñar. Ainss los gratinadores, un segundito que te descuides y adios.

Por cierto, por mas duro que montes el ali-oli, al añadirle la sobrasada y la miel, te quedará mucho mas líquido, como el que veis en la foto.

Ingredientes; 1 solomillo de cerdo, bacon, sal, azúcar moreno,1 diente de ajo, 50gr de sobrasada, 2 cucharadas de miel, 1 huevo y aceite de girasol.

Cortamos el solomillo en medallones de unos 2 cm de grosor, salpimentamos y envolvemos cada uno en unna en lamina de baco.

Ponemos al fuego una sartén con un poco de aceite de oliva y cuando esté bien caliente, sellamos los solomillos por sus dos caras. Reservamos en una fuente apta para horno.

Preparamos el ali-oli con el huevo, un poco de sal, 1 diente de ajo y el aceite de girasol. Cuando ya lo tengamos bien firme, le añadimos la sobrasada y la miel. Mezclamos bien con la batidora.

Ponemos un pegote de ali-oli sobre cada solomillo y un poquito de azucar moreno por encima. Gratinamos hasta que esté dorado.

Servimos los solomillos con patatas y con el resto de ali-oli en una salsera.

Torta de aranda

Otro pan ;), no lo puedo evitar, cada vez me gusta mas elaborarlo. Me encanta trabajar con las masas, verlas en sus diferentes levados, hornearlas y disfrutar del resultado final…. es un placer como pocos.

Este en concreto lo he sacado del libro del Pan de Xavier Barriga, que una vez mas me ha prestado mi vecina. Y tengo que decir que me ha parecido un pan fantástico, delicioso, para comer incluso así, solo, venga a coger trocitos. No tardaré nada en repetirlo. Es levemente crujiente en sus bordes, muy tierno por dentro… riquísimo. Se me ocurre que puede quedar incluso mas bueno si le espolvoreamos justo antes de cocerlo un poquito de sal maldon y alguna especia. Lo probaré la próxima ve que lo haga.

He preparado la mitad de los ingredientes, porque eran para 4 tortas y yo con 2 ya tenía suficiente. El único ingrediente que no dividí a la mitad fue la levadura, para toda la receta pone 5gr y yo usé lo mismo para la mitad de ingredientes.

Bueno, os pongo los ingredientes tal cual yo los usé, si quereis hacer las 4 tortas, solo teneis que doblarlos 😉

Ingredientes; 250gr de harina, 5gr de sal, 150gr de agua, 5gr de levadura fresca, 30ml de aceite de oliva y un poco mas para ponerle por encima.

Ponemos el agua en el vaso y la calentamos 1min, 37º, vel 2. Al terminar añadimos la levadura desmenuzada y mezclamos 10seg al 4.

Ponemos el harina sobre el líquido y la sal encima (sin tocar el líquido). Programamos 3min espiga y a los 30 o 40 seg empezamos añadir el aceite por el vocal en forma de hilillo.

Con las manos mojadas de aceite sacamos la masa del vaso y hacemos una bola. La dejamos reposar durante 90min en un lugar calido, tapada con un paño humedo.

Pasado el tiempo del primer levado, dividimos la masa en 2 partes y formamos las tortas aplanandolas con la mano y dandoles forma redonda. Volvemos a tapar con el paño humedo y las dejamos levar en esta ocasión durante 2 horas.

Después del segundo levado le hacemos los agujeros tipicos de la torta, pinchandolas con el dedo y las untamos con abundante aceite.

Precalentamos el horno a 250º con un recipiente lleno de agua en el interior para que genere vapor. Cuando esté caliente introducimos las tortas y bajamos la temperatura a 200º. Cocemos durante 20-25min. Sacamos y dejamos enfriar.

Pastel de zanahoria

Hace ya tiempo que tenía ganas de preparar este pastel, el famoso «carrot cake» por lo visto muy conocido fuera de nuestras fronteras 😉 Y aprovechando el 34 cumpleaños de mi chico, me he puesto con él. No sabía muy bien que receta seguir, porque las hay a montones y al final me gustó el bizcocho de  «Alguien dijo cupcakes?» y fue el que hice. La cobertura y el relleno ya se lo puse a mi gusto, para que quedara algo mas jugoso. Porque aunque el bizcocho en si está riquísimo y es jugosisimo, para comer tipo tarta le viene mucho mejor una cremita. Aunque si me apuras no habria estado de mas dividirlo en 3 en vez de en 2 a la hora de rellenarlo. Pero aun así muy rico, contundente y buenisimo.

Ingredientes; 250gr de harina, 1 cucharadita de levadura, 1 cta y 1/2 de canela, 1 cta de jengibre molido, 1/2 cta de nuez moscada, 100gr de azúcar moreno (le puse 150), 175gr de aceite de girasol, 3 huevos y 300gr de zanahoria rallada.

Para el relleno y cobertura; 100gr de nata líquida muy fria, 100gr de queso de untar y 50gr de azúcar.

Primero rallamos la zanahoria en la thermomix con unos golpes de turbo o al modo convencional con un rallador. Reservamos.

Batimos bien el aceite, los huevos y el azúcar y le incorporamos la harina tamizada con las especias y la levadura. Mezclamos con movimientos envolventes. Finalmente le agregamos la zanahoria rallada y la incorporamos bien.

Metemos la mezcla en un molde de 22cm de diametro y al horno 180º durante unos 45min (dependerá de cada horno) Yo la hice en la gm, menú pastel.

Montamos la nata por un lado y por el otro batimos el queso con el azúcar. Cuando el queso esté blando lo incorporamos a la nata y lo batimos un poco mas, para que coja consistencia. Ya está listo para usar.

Una vez tengamos el bizcocho frío, lo partimos por la mitad, lo rellenamos con parte de la mezcla de queso y nata y lo cubrimos con lo que nos quede. Terminamos de decorar con chocolate rallado.

Galletas napolitanas

Llega el otoño y vuelven las ganas de encender el horno y preparar galletas. Para mi uno de los grandes placeres del frio ;). Hoy en realidad hemos tenido un día fantástico, pero tenía mono ya de preparar alguna receta de galletas. Me he decidido por estas porque hace años que las tengo en pendientes. Realmente no se de quien es el original, pero hoy por hoy ya están en casi todos los blogs de cocina. Yo las tenía apuntadas de MR y he estado intentando averiguar quien es su autora, pero no lo he conseguido. Así que solo deciros que la receta «no» es mía, pero es fantástica.

Son unas galletas de canela riquísimas, que quedan super crujientes. Muy muy fáciles de preparar y a mi gusto, infinitamente mas ricas que las compradas de «cuetara». Las he cortado a cuchillo y no me han quedado muy perfectas, pero es que quería esa forma rectangular y aun no tengo cortador así.

Ingredientes; 100gr de mantequilla, 100gr de azúcar, 2 cucharaditas de canela, 1 huevo, 250gr de harina y 1 cucharadita de levadura química.

En un bol ponemos la mantequilla y la ablandamos con el tenedor.

Le incorporamos el azucar y la canela y hacemos una especie de pasta.

Añadimos el huevo y mezclamos bien.

Finalmente le vamos poniendo harina, mezclando primero con la cuchara y según la masa sea mas consistente, la sacamos y terminamos de amasar en la encimera.

Hacemos una bola y la metemos en papel film a la nevera por un mínimo de 30min.

Pasado ese tiempo estiramos bien la masa (que quede finita) y cortamos las galletas. Las ponemos en la bandeja del horno, sobre papel sulfurizado y añadimos por encima un poco de azúcar mezclada con canela.  Cocemos a 180º durante unos 12 min, hasta que tomen un color dorado.

Nos saldrán 2 bandejas. Las dejamos enfriar sobre una rejilla y después las guardamos en una lata de galletas.

Pan de mostaza y cerveza

El otro día me quedé fascinada viendo un pan de mostaza con una pinta fantástica y esta mañana me disponía a dejarlo en la panificadora antes de irme al gimnasio, cuando me encuentro con que me falta un ingrediente «crema fresca» que además no hay en el super de abajo. Pues total, tenía yo tal antojo del pan en cuestión, que me puse a buscar recetas por la web y encontré esta que había preparado Sergio Fernandez en canal cocina (cocinamos contigo). Os pongo el enlace porque él no lo hizo en la panificadora, si no que hizo la mitad al vapor y la otra mitad en el horno.

El caso es que vi la receta y me gustó mucho, además de mostaza se hacía con cerveza como único líquido. Que curiosidad, que tal saldría?? Y ahi que lo metí en la panificadora. Antes de marcharme al gim me asomé a ver como iba y cual fue mi sorpresa al ver que la masa no tenía ninguna forma, parecía líquida, eso si, con burbujitas. Me entraron los temores, a ver si iba a tener mucho líquido…. Me fui convencida de que a la vuelta tendría que tirarlo y cual fue mi sorpresa al encontrarme este pedazo de pan al llegar.

Ingredientes; 350gr de cerveza (en realidad le puse la lata de 330), 1 cubo de levadura fresca; 1 cucharada y media de azúcar moreno, 1 diente de ajo muy picado, 2 cucharadas de mostaza a la antigua, 1/2 kg de harina y 1/2 cucharadita de sal.

Deshacemos la levadura en la cerveza y la ponemos en la cubeta junto con el azúcar, el diente de ajo y la mostaza. Encima ponemos el harina y en un huequito enterrada, la sal (si usamos levadura seca, pondremos la sal con el líquido y la levadura con la harina).

Programamos la panificadora; pan blanco, tostado y peso según preferencias y panificadora.

El color de la miga es así como veis en la foto, oscurita y los granos de mostaza le dan un toque muy rico, pero no un sabor demasiado intenso. Vamos, me ha parecido un pan muy diferente y desde luego muy muy rico, con el que poder sorprender a cualquiera que te llegue a comer. Os aseguro que os va encantar.